Cuadernos De formación
Marxista - Leninista
PRESENTACION
I.-LA SOCIEDAD PRIMITIVA
1.- Período de la formación del hombre
4.- Disolución de la Comunidad Primitiva
II.- EL ESCLAVISMO
1.- Aparición y desarrollo de la esclavitud
2.- El modo de producción esclavista
3.- El Estado y la lucha de clases en el esclavismo
4.- Crisis del modo de producción esclavista
III.- LA CIENCIA, LA FILOSOFIA Y LA RELIGION EN LA ANTIGÜEDAD
1.- Orígenes del pensamiento científico filosófico
2.- Idealistas y materialistas en la época de máximo desarrollo
del esclavismo
3.- El Imperio Romano y la decadencia del esclavismo.
El cristianismo como religión oficial
IV.- EL FEUDALISMO
1.- La economía del feudalismo
3.- Las ciudades en el feudalismo
4.- La lucha de clases en el feudalismo
5.- El Estado feudal centralizado
V.- FORMACION Y DESARROLLO DEL FEUDALISMO EN ESPAÑA
3.- Formación de los reinos cristianos
5.- Causas de la aparición de la Monarquía Moderna en España
6.- La monarquía de los Reyes Católicos
7.-El absolutismo de los Austrias
VI.- LA FILOSOFIA Y LA CIENCIA EN LA EDAD MEDIA
Y EN LA EPOCA DE LAS REVOLUCIONES BURGUESAS...
1.- La filosofía y la ciencia en el feudalismo. Siglos V-XIV
2.- La filosofía en el período de tránsito del feudalismo al capitalismo.
Siglos XV y XVI.
3.- El desarrollo de la ciencia y el pensamiento en el período de las
revoluciones burguesas. Siglos XVII y XVIII
VII.- EL SURGIMIENTO DEL MODO DE PRODUCCION CAPITALISTA
Y EL TRIUNFO DE LA REVOLUCION BURGUESA
1.- Desarrollo del capitalismo en el seno de la sociedad feudal
2.- La aparición del obrero «libre»
3.- La acumulación originaria y los descubrimientos geográficos
4.- La Revolución Industrial .
5.- Triunfo de la burguesía sobre la aristocracia
VIII.- ORIGEN DEL CAPITALISMO EN ESPAÑA
2.- El reformismo de los Borbones
IX.- SIGLO XIX: LA FILOSOFIA CLASICA ALEMANA, EL MARXISMO Y LA CRISIS DE LA FILOSOFIA BURGUESA
1.- La filosofía clásica alemana
a) «La filosofía crítica» de Kant.-
b) Culminación de la filosofía clásica alemana: La dialéctica de Hegel.-
c) Fin de la filosofía clásica alemana: El materialismo de Feuerbach
2.- Revolución en la filosofía: el marxismo
3.- Desintegración de la filosofía burguesa
X.- SOCIALISMO UTOPICO, SOCIALISMO CIENTIFICO
XI.- ORIGENES Y DESARROLLO DE LA ECONOMIA POLITICA
2.- Teoría del Valor. La Mercancía
4.- Transformación del dinero en Capital. La Plusvalía
XII.- ESPAÑA SIGLO XIX: LA REVOLUCION BURGUESA INACABADA
XIII.- LA I INTERNACIONAL
XIV.-PRINCIPIO FUNDAMENTALES DE FILOSOFIA MARXISTA
I.- El materialismo y la teoría marxista del conocimiento
1.- El problema fundamental de toda filosofía
2.- El problema fundamental de la teoría del conocimiento
3.- El papel de la práctica en el proceso del conocimiento
4.- El proceso del conocimiento
5.- La verdad absoluta y la verdad relativa
II.- La dialéctica materialista
1.- Las dos concepciones del movimiento
2.- El movimiento concebido como automovimiento: Ley de la unidad y la lucha de los contrarios
3.- La universalidad y la particularidad de la contradicción
4.- La identidad y la lucha entre los aspectos de toda contradicción
5.- La contradicción principal y el aspecto principal de la contradicción
6.- Contradicciones antagónicas y no antagónicas
7.- Otras leyes generales de la dialéctica
III.- El Materialismo Histórico
1.- Postulados fundamentales del Materialismo Histórico
2.- Fuerzas productivas y relaciones de producción
3.- Base económica y superestructura
4.- La lucha de clases y la necesidad histórica de su abolición
5.- Las condiciones objetivas y el papel del elemento
XV.- LA II INTERNACIONAL
XVI.- EL IMPERIALISMO, FASE SUPERIOR DEL CAPITALISMO
1.- Desarrollo del capitalismo y aparición de los monopolios
2.- El capital financiero, producto de la fusión del capital
bancario con el capital industrial
3.- La exportación de capitales, necesidad natural del monopolismo
4.- Los monopolios agudizan todas las contradicciones
del sistema capitalista
5.- El imperialismo, antesala de la revolución social
6.- El capitalismo monopolista de Estado y la profundización
de la crisis del sistema capitalista
XVIL- EL LENINISMO
1.- La Revolución Rusa, crisol del leninismo y la prueba
de su justeza y eficacia
2.- El imperialismo crea las condiciones para la revolución
proletaria y acelera el desarrollo de ésta
3.- La estrategia y la táctica de la revolución proletaria
4.- La Dictadura del Proletariado surge de la destrucción
del Estado burgués
6.- Vigencia actual del leninismo
XVIII.- LA INTERNACIONAL COMUNISTA
XIX.- EL PERIODO DE TRANSICION DEL CAPITALISMO AL COMUNISMO
1.- Necesidad del período de transición
2.- La dictadura del proletariado
3.- Política económica en el período de transición
XX.- LA II REPÚBLICA Y LA GUERRA NACIONAL REVOLUCIONARIA EN ESPAÑA
l.- La crisis del sistema monárquico
3.- La República del 14 de Abril
4.- El “Bienio Negro” (1934-1936
5.- Las sublevaciones de 1934. Asturias
7.- La Guerra Nacional Revolucionaria
8.- Derrota de las fuerzas populares y sus causas
XXI.- EL DESARROLLO DEL CAPITALISMO MONOPOLISTA EN ESPAÑA
1.- La «españolización» de la economía y las primeras formas de capitalismo monopolista de Estado 228
2.- Interrupción del desarrollo del capitalismo monopolista
3.- Implantación del capitalismo monopolista de Estado de las micropartículas
XXII.- BREVE ESBOZO DE LA HISTORIA DEL P.C.E.(r)
3.- El Congreso Reconstitutivo del Partido
4.- El período del III Pleno del Comité Central
5.- El II Congreso del Partido
XXIII.- SOBRE LA LINEA GENERAL DEL P.C.E.(r)
1.- Sobre las condiciones económicas, sociales y políticas de España
2.- Sobre la estrategia y la táctica
3.- Sobre la situación actual y la línea política
5.- Sobre la organización del Partido
XXIV.- EL NUEVO MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO Y SUS METODOS DE LUCHA
I.- La lucha contra el revisionismo moderno
IV.- La lucha armada revolucionaria
V.-
XXV.- ALGUNAS CUESTIONES DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL
1.- Tres frentes de lucha contra el imperialismo
2.- Las divergencias en el Movimiento Comunista Internacional
3.- Profundizar en la lucha ideológica contra el revisionismo y demás corrientes de la ideología burguesa
XXVI.- LA ECONOMIA POLITICA BURGUESA DE LA EPOCA DEL IMPERIALISMO
2.- Del capitalismo monopolista al capitalismo monopolista
de Estado
3.- «Programación» de la economía por el Estado («Teorías el capitalismo regulado»)
5.- Teoría de la «libertad de empresa»
6.- Fracaso de las teorías económicas burguesas
XXVII.-CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LA CRISIS ECONOMICA CAPITALISTA ACTUAL
1.- Crisis cíclica o de superproducción
2.- Auge económico de la posguerra
XXVIII.- LA CIENCIA ACTUAL Y EL MATERIALISMO DIALECTICO
1.- La Teoría de la Relatividad. Acción recíproca, espacio y tiempo
2.- La mecánica cuántica. Carácter corpuscular y ondulatorio
3.- La biología. Origen de la materia viva, herencia y adaptación
4.- La psicología: origen de la sique; aprendizaje y desarrollo de la personalidad
XXIX.- LA REVOLUCION CIENTIFICO-TECNICA Y LA PROFUNDIZACION DE LA CRISIS DEL CAPITALISMO
1.- Teorías optimistas del capitalismo en la etapa de auge económico de los años 50-60
2.- Crecimiento y reafirmación del papel de la clase obrera ...
3.- La RCT, la crisis de los 70 y sus consecuencias en la vida de las masas
Presentación
Para el marxismo, la teoría no es un dogma, sino una guía para la acción. Esta frase expresa, de una manera clara y concisa, una de las características más esenciales del marxismo: la de ser una doctrina concebida y elaborada, en sus principios o líneas más generales, en relación con la práctica y para la práctica transformadora del mundo y de la sociedad. Este rasgo distingue al marxismo de todas las demás corrientes o doctrinas filosóficas y políticas, por cuanto que todas ellas se proponen sólo interpretar el mundo, sin llegar a conseguirlo.
Esto resalta de manera particular el estrecho vínculo que establece el marxismo entre la práctica y la teoría, vínculo que se halla en su misma raíz y que le nutre continuamente de savia nueva. Por consiguiente, nada más ajeno al marxismo que el anquilosamiento o el recetario de fórmulas muertas a que pretenden reducirlo algunos de sus «defensores».
El marxismo se enriquece con la práctica, con los datos que suministran las ciencias sociales y naturales, así como las experiencias de la lucha de clases que tiene lugar en todos los países. Un ejemplo claro de esta capacidad de desarrollo de la doctrina marxista lo encontramos en Lenin. La entrada del capitalismo en la fase monopolista, la agravación, a consecuencia de ello, de todas sus lacras y contradicciones, y la aparición de otras nuevas, así como las tareas que ello conlleva para el proletariado revolucionario y su Partido, fueron analizados y expuestos magistralmente por Lenin. Estos trabajos de Lenin y la actividad desplegada por él y su Partido Bolchevique imprimieron un nuevo rumbo a la historia de la humanidad. El resultado fue un enriquecimiento de la teoría y la práctica del comunismo, un mayor desarrollo del marxismo.
Otro rasgo esencial de la doctrina marxista es su carácter rigurosamente clasista. Marx y Engels establecieron de forma científica, en base al análisis efectuado por ellos de las leyes que rigen el funcionamiento y desarrollo de la sociedad capitalista, el papel que tiene asignado la clase obrera, viendo en ella -debido al lugar que ocupa en la moderna producción- a la clase llamada por la historia a sustituir en el poder a la burguesía para edificar una sociedad nueva, comunista. De ahí que los fundadores del marxismo no dudaran en ponerse de parte de los obreros, del sector más numeroso, explotado y oprimido de toda la población, y consagraran su actividad y su extraordinaria capacidad intelectual a organizarlos y dotarles de la teoría científica, de la táctica y la estrategia que habrían de llevarles hasta la consecución de sus objetivos históricos.
Toda la vida de Marx y Engels es un ejemplo de dedicación y de lucha abnegada hechas en aras de la causa del proletariado, con el cual se hallaban indisolublemente identificados y unidos en los fundamentos mismos de la doctrina por ellos creada.
El Marxismo es el alma hecha carne del proletariado consciente de sí mismo, de la condición de su clase y de la misión que está llamado a cumplir para liberar a toda la humanidad de las cadenas de la explotación capitalista y de toda forma de opresión social, política, cultural y racial. Por eso la clase obrera ha de estudiar el marxismo, a fin de que pueda actuar unida y plenamente consciente. Esto la hará libre, aun a pesar de las gruesas cadenas que aún hoy soporta.
La concepción marxista del mundo, de la vida, la sociedad, la naturaleza y el pensamiento, es una concepción completa, armónica y científica. Esta concepción se halla expuesta en numerosas obras de Marx, Engels y Lenin, y su comprensión exige un estudio persistente que se encuentre vinculado a la práctica. Con las páginas que siguen no pretendemos suplantar el estudio de los clásicos, imprescindible para una justa y cabal comprensión del marxismo, sino más bien llevar a nuestros lectores los rudimentos del marxismo e incitarles para que lo sigan estudiando en sus fuentes. Al mismo tiempo hemos procurado, junto a la exposición de las ideas y los principios más generales del marxismo, hacer por nuestra parte una interpretación y aplicación de los mismos a la historia de nuestro país y nuestra realidad actual, de manera que ello pueda servir para orientar el trabajo político y la actividad general de los militantes comunistas y de otros antifascistas revolucionarios.
Presos políticos del PCE(r) en Herrera de La Mancha. Diciembre de 1982
INDICE GENERAL
La sociedad primitiva
1.- Período de la formación del hombre
La formación del hombre a partir del simio abarca un período de muchos millones de años. Basta decir que el primer fósil homínido conocido hasta ahora data de tres millones de años aproximadamente. La primera parte de esta transición tiene lugar en los bordes de los grandes bosques tropicales de África.
El paso decisivo en la hominización vino dado porque, al alcanzar de forma predominante la postura erecta un primate con régimen de vida de llanuras, las manos -ya diferenciadas de los pies en sus funciones por la vida del bosque- quedaban libres para especializarse y desarrollarse (paralelamente al cerebro) en la defensa Y la alimentación.
La debilidad física individual y la supervivencia les impone vivir agrupados en hordas y actuar en común. Sin embargo, lo que hace que la formación del hombre se haya consumado en lo fundamental es la producción por éste de sus instrumentos de trabajo, por muy toscos que éstos fueran al principio. Esta es una actividad consciente y exclusivamente humana.
Las amplias posibilidades que ofrecían las grandes llanuras hacen que la dieta alimenticia de los homínidos se haga más variada, incluyendo, además de vegetales, pequeños mamíferos, insectos, incluso carroña de grandes animales. La caza, sirviéndose de las toscas herramientas que él mismo construía, amplía y regulariza este régimen carnívoro, al que colaboró la conquista del fuego. Además, el fuego le ayudó a hacerse independiente del clima.
El agrupamiento y la caza, la construcción de herramientas y la preparación de los alimentos en común creó el lenguaje articulado
Esto supone va a un abismo irreversible entre los hombres y sus antepasados.
El hombre se extiende por todo el planeta, utiliza nuevos alimentos vegetales y animales, habita en cuevas o chozas, caza, recolecta, se cubre con pieles, se calienta con fuego; todo ello aceleraría el desarrollo de su cerebro y su cuerpo, dando lugar al hombre moderno.
2.- La Comunidad Primitiva
El primer orden económico, la Comunidad Primitiva, ya presupone al hombre «completo», al hombre que produce instrumentos, que los utiliza, que caza. Presupone, además, formas de organización no animales (como era la horda primitiva), sino humanas, esto es, el régimen gentilicio basado en relaciones de consanguinidad.
Lo que caracteriza a la Comunidad Primitiva a lo largo de todos lo milenios de su existencia es un escaso desarrollo de las fuerzas productivas que no permite sobrevivir a los individuos aislados y les impone la vida y el trabajo en común, basados en formas democráticas, en una distribución igualitaria de los productos de consumo, en la propiedad común sobre los medios de trabajo y sobre los productos de éste dentro de cada comunidad. De otra manera estaban irremisiblemente condenados a morir.
A lo largo del período de la Comunidad Primitiva, podemos distinguir dos etapas bien diferenciadas. En la primera, la actividad económica del hombre se limita a apropiarse de los productos que le brinda la naturaleza (vegetales y animales) y a fabricarse instrumentos que le facilitan esa apropiación, desde el primer palo hasta el arco v las flechas. Al comienzo de esta etapa, con la aparición de la caza, se produce la Primera Gran División del Trabajo, basada en el sexo. La caza pasa a ser la principal ocupación del hombre, más adaptado físicamente para ella, mientras la mujer se dedicó a los hijos (que no le permiten alejarse del lugar en que habitan), a las faenas domésticas y a la recolección de alimentos vegetales. Como toda división del trabajo, ésta se tradujo en un aumento de la productividad.
En la segunda etapa, el hombre aprendió a incrementar con su trabajo los productos que le proporcionaba la naturaleza.
Con la sistematización de la caza y la domesticación de animales se da el salto a la ganadería. Esto proporciona una alimentación más regular, variada y abundante. Paralelamente, aparece la agricultura, si bien en estado rudimentario, de la que se ocupan preferentemente las mujeres y los niños. Sólo con la domesticación de los animales de tiro y la invención del arado, el aprovechamiento de la tierra se convirtió en agricultura propiamente dicha, y es el hombre quien concentra ahora en sus manos esta actividad económica fundamental. La mujer comienza a ser relegada a las labores domésticas, perdiendo con ello la posición predominante que ocupaba en la familia.
Con el desarrollo de la agricultura y la ganadería se produce La Primera Gran División Social del Trabajo (no basada en el sexo), al separarse las comunidades de pastores de las dedicadas a la agricultura. Esto dio lugar a un notable aumento, para aquel tiempo, en la productividad del trabajo.
La producción agrícola permitió la fijación de las comunidades en las tierras cultivadas y, con ello, la construcción de casas comunales, primero, y familiares después, formándose aldeas y poblados. Apareció la arquitectura, se desarrolló la alfarería y el tejido a mano; la necesidad de herramientas y de armas impulsó la utilización de los metales: el cobre y, más tarde, el bronce. Resultaba cada vez más difícil alternar esta clase de trabajo con la agricultura y el pastoreo. Por otra parte, se crea un plusproducto que permite liberar a una parte de la población que se especializa en la realización de nuevas actividades indispensables para la comunidad. Así pues, los oficios se desgajaron de la agricultura, operándose La Segunda Gran División Social del Trabajo.
Con el desarrollo de los oficios, el radio de acción del cambio se ensanchó, incorporándose cada vez más los productos de los artesanos.
Al principio, el intercambio se efectuaba entre comunidades gentilicias y los productos eran patrimonio de la comunidad; pero al desarrollarse la división social del trabajo, extenderse el intercambio, aumentar el plusproducto y debilitarse la propiedad comunal, se va incrementando la producción de mercancías, de los productos destinados al cambio. Esto daría lugar a la aparición de una capa de intermediarios entre vendedores y compradores, a la clase de los mercaderes, gentes dedicadas no a producir, sino a cambiar los productos. Esta segregación supuso La Tercera Gran División Social del Trabajo, que daría lugar a un notable incremento de la producción mercantil, a la acumulación de riquezas y a la consiguiente diferenciación de la sociedad en clases antagónicas.
Ya en el período de formación del hombre, dentro de la horda primitiva, se fueron introduciendo restricciones en el comercio sexual, excluyéndose, primero, entre padres e hijos y luego entre hermanos. De este tipo de relaciones nace la gens, pequeña comunidad basada en lazos de consanguinidad y en el matrimonio por grupos, y en cuyo seno la descendencia se establece por línea materna. Por esta etapa de régimen gentilicio han pasado todos los pueblos.
El aumento de la población y la escasez de recursos, que no permite la existencia de grandes aglomeraciones, determinan la subdivisión de la gens y la formación de tribus y federaciones de éstas.
La organización gentilicia se basa en la democracia: existe la Asamblea, en la que la mujer participa en pie de igualdad con el hombre. En estas asambleas se deciden las cuestiones fundamentales, se elige al jefe militar, etc. Para caso de guerra existe un verdadero armamento del pueblo. Cada individuo es libre e igual a los demás, y está obligado a defender la libertad de sus hermanos de comunidad. Cada tribu posee un territorio, un nombre y un dialecto propios.
Esta organización haría exclamar a Engels: «¡Admirable constitución ésta de la gens, con toda su ingenua sencillez! Sin soldados, gendarmes ni policías; sin nobleza, reyes ni virreyes, prefectos ni jueces, sin cárceles ni procesos, todo marcha con regularidad» [1]
Al desarrollarse las fuerzas productivas y complicarse las relaciones de consanguinidad, también evolucionó la familia por grupos, que es sustituida por la unión de un hombre y una mujer, estableciéndose entre ellos unos frágiles vínculos que podían disolverse fácilmente por una y otra parte. Aquí aparece ya por primera vez la pareja, hecho que, más tarde, daría lugar a la familia monogámica. Sin embargo, no existen todavía vínculos de amor en el sentido actual de la palabra; los matrimonios son concertados por las madres teniendo presentes determinados intereses gentilicios, tanto económicos como sociales. Como vemos, estas transformaciones no abolían definitivamente las instituciones gentilicias que, aunque cada vez más debilitadas, perduraron hasta la aparición del Estado.
4.- Disolución de la Comunidad Primitiva
Si la condición de la existencia de la Comunidad Primitiva, con su escaso desarrollo de las fuerzas productivas, es la necesidad de supervivencia, la disolución de ésta comienza en el momento en que se crea un plusproducto, lo que ocurre con la aparición, en primer lugar, de la ganadería y la agricultura, y luego de los oficios y el intercambio. Ahora, el reparto igualitario es una traba que no estimula el trabajo. Por otra parte, con los oficios y las nuevas herramientas, una sola familia podía cultivar una parcela y procurarse el sustento necesario; el trabajo en común no es ya una condición de supervivencia. La tierra comunal comienza a repartirse periódicamente en parcelas para su cultivo.
El plusproducto despierta la codicia en las comunidades y aparecen las guerras de rapiña. A los jefes militares se les asigna una parte cada vez mayor en el reparto del botín; igualmente, dentro de cada comunidad, los jefes tienden a apropiarse del excedente comunal v a hacer los cargos hereditarios, con lo que, poco a poco, se va formando una aristocracia gentilicia. La formación de esta aristocracia va unida a la aparición de la propiedad privada que se establece al principio en relación con los rebaños y los enseres domésticos, y más tarde se extiende a la propiedad de la tierra y a los instrumentos de trabajo.
El desarrollo de la ganadería y la agricultura y la frecuencia de las guerras crean la necesidad de fuerza de trabajo. Este problema se resuelve convirtiendo a los prisioneros en esclavos. La guerra pasa a ser un elemento constitutivo de la nueva economía.
Con la aparición de la esclavitud, los hombres se dividen en libres y esclavos; se forma la clase de los explotadores y la clase de los esclavos. La esclavitud hace crecer el plusproducto, acelera la consolidación de la propiedad privada y, consiguientemente, la disolución de la comunidad primitiva. Así, a la división entre libres y esclavos se viene a unir la división de los libres en ricos y pobres.
La propiedad comunal, el régimen democrático y las relaciones gentilicias están heridas de muerte.
El descubrimiento del hierro y su aplicación para la producción de hachas, arados, palas, espadas, etc. acelera este proceso. Hace posible la tala de bosques, el mejoramiento de las labores agrícolas, la fabricación de grandes embarcaciones y la expansión del comercio, que se separa como una rama económica nueva. Aparecen en escena los mercaderes y, con ellos, el dinero.
Con la propiedad privada y la división de la sociedad en clases, surge el Estado como órgano especial de represión de una clase sobre otra.
A diferencia del régimen gentilicio, el Estado nace de una organización social en la que los lazos de consanguinidad son sustituidos por la fijación de las personas al territorio, a la ciudad o comarca que habitan, y se rige con una constitución política impuesta a toda la sociedad por la violencia y en la que se establecen las obligaciones de los explotados para con los explotadores. Con ello se abrió paso a un largo período de la historia en que el desarrollo de la sociedad está regido por las leyes de la lucha de clases y en que el Estado cumple su función de instrumento de dominio de la clase dominante.
II
El esclavismo
1.- Aparición y desarrollo de la esclavitud
La esclavitud aparece en el seno de la comunidad primitiva desde el momento en que, con el desarrollo de la ganadería y de la agricultura, al aumentar la cantidad de trabajo correspondiente a cada miembro de la tribu, se crea la necesidad del empleo de fuerza de trabajo suplementaria. Este problema fue resuelto con la captura de prisioneros en otras comunidades. Aparece así la esclavitud.
En sus comienzos, las condiciones de vida del esclavo, dada la estrecha relación que mantenía con sus propietarios y con los demás miembros del clan o de la tribu a que pertenecían, eran me nos rigurosas de lo que llegaron a ser posteriormente; en muchos casos, terminaban por integrarse en él como un miembro más. No obstante, los esclavos cumplen el objetivo económico de aumentar el plusproducto y acelerar el proceso de aparición de la propiedad privada y, con ella, el de las clases. Este proceso se caracteriza por la progresiva concentración de la propiedad de la tierra y la explotación creciente de un número cada vez mayor de esclavos.
Muy pronto, las guerras, aparte del botín que proporcionan a los vencedores, suministran gran número de esclavos, hasta llegar a convertirse en una actividad indispensable de la que depende la nueva forma económica de la sociedad. Pero la guerra no es la única abastecedora de esclavos. La aparición de la propiedad privada lleva aparejada la hipoteca y la usura y, con ellas, la ruina inevitable de una parte de los campesinos, cuyas tierras pasan a engrosar la propiedad de los ricos. Es así como buena parte de aquéllos, a causa de sus deudas, acaban convertidos también en esclavos.
Llega un momento en que la mayor parte del trabajo productivo es realizado por los esclavos. La sociedad se escinde entre ricos y pobres y entre esclavistas y esclavos. El modo de producción esclavista alcanza su plenitud en Grecia y, posteriormente en Roma.
2.- El modo de producción esclavista
Lo que caracteriza al modo de producción esclavista es la existencia de grandes haciendas agrícolas que son explotadas por medio de esclavos. A la propiedad privada sobre la tierra se le viene a unir la propiedad sobre el producto del trabajo y sobre los mismos productores, los cuales no son para el esclavista más que meros instrumentos de trabajo; el propietario de esclavos podía hacer con ellos lo que quisiera: explotarlos, venderlos o matarlos.
Los esclavos se emplearon masivamente, no sólo en la agricultura, sino también en las minas, en la construcción de obras públicas, en las galeras, los oficios y en todas aquellas actividades que requerían esfuerzo físico y poca especialización.
Por ejemplo, en las minas de plata de Cartagena se llegaron a emplear más de 40.000 esclavos.
La productividad del trabajo es muy baja en el sistema esclavista. La mayor parte de la producción es consumida por la clase de los esclavistas; otra parte la consumen los esclavos. El plusproducto o excedente que se obtiene de ellos se destina al mercado. Este excedente es el que proporciona los beneficios a la clase esclavista. Es el interés por aumentar el plusproducto lo que empuja a la clase esclavista a aumentar constantemente la extensión de sus propiedades y el número de sus esclavos, procurando proporcionárselos a bajo precio, por medio de las guerras. Así, la necesidad creciente de nuevos esclavos les obliga a crear una poderosa máquina militar.
La esclavitud es el destino reservado a gran parte de la población de los países conquistados. De esta manera, el comercio de esclavos se convierte en una de las actividades económicas más lucrativas de la época. Miles de esclavos son vendidos cada día en los mercados existentes en cada ciudad. En Grecia, la población de esclavos superaba a la de los libres en la proporción de 18 a 1; la proporción era similar en Roma.
Al mismo tiempo, a la población de los territorios sometidos (las llamadas «provincias») se les impone el pago de exorbitantes tributos en dinero, granos y esclavos, convirtiéndose así en una fuente permanente de ingresos para el Estado.
Pero las faenas agrícolas sólo ocupaban a los esclavos una parte del año. En el resto del tiempo son ocupados en la producción artesanal de objetos de consumo para las haciendas: tejidos, cueros, alfarería, herramientas, etc. Cuando esta producción alcanzaba un volumen alto, el excedente se destina al comercio. No obstante, salvo en Grecia, la producción artesanal basada en la explotación de los esclavos no adquirió gran importancia. Esto fue debido a que, a diferencia de Roma, cuya economía se basaba casi exclusivamente en la agricultura y la guerra, Grecia se orientó hacia el comercio, favorecida por sus condiciones geográficas.
Junto a la gran propiedad subsiste el pequeño campesino, cuya propiedad tiene su origen en el reparto de las tierras comunales. Los campesinos libres forman la base social del Estado esclavista y son los que nutren las filas del ejército. La productividad del trabajador campesino libre es más elevada que la del esclavo, pero no puede competir con la producción de las grandes haciendas y cae a merced del poder de los grandes propietarios. Los bajos precios de los productos provenientes de la gran explotación esclavista, el incrementó de los impuestos y la práctica generalizada de la usura aceleran el proceso de ruina y proletarización de este sector de la población y lo empujan a emigrar a las ciudades, donde pasan a engrosar las filas del lumpemproletariado.
Por su parte, el artesanado, dada la existencia de la producción industrial doméstica de los esclavos, no se desarrolla, no pudiendo, por tanto, desembocar en la producción manufacturera. Sólo aquellas ramas de la producción destinadas a la producción de artículos de lujo que consumen los esclavistas, encuentran mercado. Los artesanos se encuentran en completa dependencia de los esclavistas, comerciantes y usureros; trabajan para ellos como asalariados. Llevan una vida miserable y están siempre a las puertas del lumpemproletariado.
El modo de producción esclavista encuentra una traba insuperable en su misma base. El esclavo no tiene ningún interés en la producción, su cualificación es muy baja y no se preocupa por el cuidado de los instrumentos de trabajo. Esto, junto con el escaso desarrollo de la producción artesanal libre, impide el desarrollo de la técnica y el mejoramiento de los métodos de producción y, consiguientemente, conduce a su estancamiento.
Por su parte, el esclavista tampoco encuentra ningún incentivo para la inversión de los beneficios obtenidos en innovaciones técnicas con las que aumentar la productividad. Su única preocupación es obtener a bajo precio los esclavos y ver satisfechas todas sus necesidades. El plusproducto se destina principalmente a obras públicas v al disfrute personal del esclavista.
Así pues, el modo de producción esclavista, por su propia naturaleza, se va convirtiendo en una traba para el desarrollo de las fuerzas productivas.
No obstante el estancamiento técnico, en el esclavismo tuvieron lugar importantes avances por medio de la cooperación simple de grandes masas humanas. Esta cooperación permitió la realización de grandes obras públicas, carreteras, acueductos, foros, templos, etc. Por otra parte, el trabajo masivo de los esclavos liberó a una parte de los ciudadanos libres del trabajo manual, haciendo posible que se dedicaran a otras actividades que requerían mayor especialización y desarrollo intelectual. Así nacerían, ya antes de nuestra era, la escritura, las matemáticas, la astronomía, etc., y alcanzaron un notable desarrollo la filosofía y las artes.
3.- El Estado y la lucha de clases en el esclavismo
La formación del Estado abarca un largo período, en el que las instituciones de la Comunidad Primitiva se van transformando (en un proceso no violento), a medida que se desarrolla la propiedad privada y se establece la división de la sociedad en clases. Cuando las contradicciones entre esclavos y esclavistas, por un lado y entre ricos y pobres, por otro, se hacen irreconciliables, aparece la necesidad del Estado, cuya función aparente es la de intermediario y conciliador, pero que, de hecho, está controlado y dirigido por la clase esclavista. «Así es que el Estado antiguo era, ante todo, el Estado de los poseedores de esclavos para tener a éstos sujetos bajo su yugo» [2].
'Frente a la antigua organización de la gens, el Estado se caracteriza:
1) Por la adscripción de los individuos que lo forman a un territorio;
2) por la existencia de una constitución política que legitima, esencialmente, los derechos de los ricos y los deberes de los pobres;
3) por la formación de una fuerza militar y represiva permanente; y
4) por la imposición de tributos a la población.
Generalmente, el Estado esclavista no rebasa los límites de una ciudad (Cartago, Esparta, Atenas, Roma, etc.) surgida a partir de los an