
El PT brasileño de Lula Da Silva, el FMLN, el Frente Sandinista, el Partido Comunista de Cuba, el Frente Amplio de Uruguay, el PRD de México, el PSU de Venezuela... son algunas de las fuerzas políticas de la izquierda de Latinoamérica que han suscrito una carta en la que demandan al presidente español la puesta en libertad del dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, «en un momento de gran trascendencia como el que hoy está viviendo» el país.
GARA |
El XVI encuentro del Foro de Sao Paulo -plataforma de encuentro y coordinación de la mayoría de la izquierda política de Latinoamérica-, que se ha celebrado durante estos días en Buenos Aires, ha tratado, a partir de una propuesta de Izquierda Castellana, la situación del dirigente independentista Arnaldo Otegi, encarcelado en la prisión de Logroño. La mayoría de las formaciones políticas representadas han respaldado la demanda de su puesta en libertad.
Miles de personas reclaman en Donostia que se respeten los derechos de Euskal Herria
Miles de personas se han manifestado en Donostia en defensa de los derechos de Euskal Herria. "Hemos llenado las calles para que se respeten los derechos de los vascos y para dar un mensaje de esperanza y de ilusión a los que creen en un futuro abertzale y de izquierdas", han subrayado al término de la marcha.
LA LEGÍTIMA VIOLENCIA ( Y II)

En marzo de 1970 el general Westmoreland, Jefe del Estado mayor de los EE.UU., elabora un documento supersecreto en el que sugiere “ ...la implicación en países en vía de desarrollo en la lucha global contra el comunismo...organizando operaciones con nombres como libertad, justicia o democracia. Sintetizando, no importa si en esos gobiernos hay demócratas o fascistas en el Poder. Y si ese gobierno no quiere tomar medidas al respecto lo harán los servicios de inteligencia militar de EE.UU.organizando operaciones especiales para convencer de lo contrario tanto a ese gobierno como a la opinión pública. Se organizarán operaciones violentas o no violentas, según la situación concreta”.


















Por lo más cercano, lo cotidiano, nuestro día a día. Estando atentos a las necesidades y anhelos de las personas con las que convivimos. Siendo conscientes de que con nuestros propios recursos, sin depender de decisiones tomadas por otros, o de coyunturas favorables, podemos mejorar nuestras condiciones de vida objetivas y las de las personas que nos rodean.


